Ciática, menudo nervio!!!

Hoy vamos a ver otra enfermedad o dolencia que es muy sufrida por muchas personas; La ciática.

Lo primero de todo, ¿qué síntomas sufriremos cuando estemos ante un problema de ciática?

Normalmente identificaremos que podemos estar ante dicha dolencia, cuando sintamos un dolor, pinchazo agudo, hormiguero o entumecimiento en la pierna; que ocurre por una presión o daño en el nervio ciático (nervio que comienza en la región lumbar o espalda baja y continúa por la parte posterior de cada pierna hasta llegar a los dedos de los pies). Éstas molestias se pueden sentir en la zona lumbar, en los glúteos o en diversas partes del pie y pierna y suelen provocarse sólo en 1 parte del cuerpo.

Si sentimos algunos de los síntomas mencionados, deberemos de consultar con un médico especialista para que nos confirme que estamos ante un problema de ciática y  valorar el grado de la enfermedad  en la que nos encontramos; de ésta forma nos podrá  aconsejar cuando podremos comenzar a realizar posturas específicas de Yoga para aliviar dichos dolores y molestias cuando ya no estemos en la fase aguda de la enfermedad.

Éstos síntomas de ciática pueden haber sido ocasionados por una hernia de disco, una lesión o fractura en la pelvis, por un dolor en el estrecho músculo en los glúteos, por una ruptura de los discos intervertebrales o por un estrechamiento del canal medular que ejerce presión sobre el nervio ciático.

Cuando tengamos claro que podemos realizar Yoga porque así nos lo ha confirmado nuestro médic@ especialista@ o un@ fisioterapeuta, entonces podremos comenzar a hacer éstas dos asanas que a continuación os explicaré más detenidamente; Pero siempre con mucha atención en cada parte de nuestro cuerpo cuando estemos practicando una asana y siendo muy conscientes de hasta donde podemos llegar para no provocarnos ninguna lesión.

 

Postura de la silla.

1- De pie, ponemos  los brazos y manos a los laterales de nuestro cuerpo, la espalda recta, hombros hacia detrás, con la cabeza recta mirando al frente, abrimos las piernas (la distancia de pie a pie debe de ser la misma distancia que existe de la cadera izquierda a la derecha).

2- Subimos las manos hacia delante hasta la altura de los hombros con los brazos estirados.

3- Doblamos las rodillas y bajamos el culete hacia abajo (como si nos fuéramos a sentar) hasta donde podamos de tal forma que podamos aguantar unos 20 segundos en ésta posición.

4- Estiramos las piernas y nos vamos a la posición inicial; podemos repetirlo varias veces.

5- Cuando hayamos realizado una secuencia completa de esta asana, para finalizar, ponemos  los brazos y manos a los laterales de nuestro cuerpo, la espalda recta, piernas rectas, hombros hacia detrás, con la cabeza recta mirando al frente y descansamos.

 

 

Postura de flexión-extensión de las piernas sobre la pelvis.

1-Tumbados boca arriba,con los brazos a los laterales de nuestro cuerpo, palmas de las manos hacia el suelo y piernas extendidas.

2- Inhalamos (cogemos aire por la nariz) y exhalamos (soltamos el aire por la nariz) 3 veces suavemente.

3- Inhalamos y llevamos, con las piernas juntas, las rodillas hacia nuestro pecho y talones al culete todo lo que podamos de tal forma que notemos como se estira nuestra parte baja de la espalda y parte superior de los glúteos. Aguantamos en ésta posición 20 segundos con el aire dentro de los pulmones. También podemos ayudarnos para estirar más, poniendo las manos debajo de la corva de las rodillas y llevando las piernas hacia el pecho.

4- Exhalamos suavemente y estiramos las piernas hacia arriba intentando que estén lo más estiradas posible y con las plantas de los pies mirando hacia el techo; ponemos los brazos a los laterales con las palmas mirando hacia el suelo para aguantar esta posición y aguantamos unos 20 segundos con las piernas hacia arriba y sin aire en los pulmones.

5- Volvemos a inhalar y doblamos rodillas llevándolas hacia el pecho y los talones al culete.

6- Podemos realizar esta secuencia varias veces.

7-Al final de la secuencia exhalamos y extendemos las piernas hacia el suelo y descansamos.

 

 

Tod@s aquell@s personas que han sufrido ésta dolencia confirman que es bastante molesta, de tal forma que han llegado a decir que se han sentido como una persona inútil durante días o semanas; Así que practiquemos Yoga tanto para prevenir, cómo para aliviar o disminuir los síntomas  de ésta dolencia.

Espero que os haya gustado ésta entrada.

Próxima entrada: “7 Chakras” , nuestros centros de energía.

Namasté.Rosa.

 

 

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